Humala es tradicional, no mas populismo! Ollanta Humala ha declarado que le “dan asco” los actuales políticos en ejercicio y el actual “sistema”. Bueno, al parecer pudo controlar muy bien sus náuseas cuando vivió dos años en Paris y uno en Seúl en calidad de parásito del Estado peruano –y del sistema– no haciendo absolutamente nada. Repito, ab-so-lu-ta-men-te na-da, pero con jugosísimo sueldo.
¿De dónde tiene plata Humala? ¿Será que se ha acogido a la veinte cinco treinta o a la diecinueve nueve noventa con sus ingresos de las embajadas (en donde no hacía ab-so-lu-ta-men-te na-da)? ¿Gozará de algún otro tipo de pensión? ¿Su señora será “de tener”? No de otra manera se explica que haya adquirido un departamento de lujo en la pituquísima Playa Embajadores, al sur de Lima, en donde estará rodeado de “blanquitos”. ¿Qué pasa Ollantita? ¿La hipocresía es otra de tus virtudes? ¿Hiciste la compra del depa con dinero obtenido de la explotación de las pobres masas quechuas y aymaras?
Y ahora ha saltado el “papacito” de los ollantas, antauros, ulises, cusicoyllures, imasumacs y etcéteras, con las conocidas pachotadas de los curacas. Ha declarado que “¡por fin! van a gobernar los de raza cobriza” (“lorchos”, que les dicen... y a MI me dicen racista). También ha utilizado contra Lourdes Flores el término “solterona” como despectivo, y eso se explica. Don Isaac es aborigen peruano, y como tal pertenece a una etnia que, tradicionalmente y por siglos, ha menospreciado a la mujer (igual que el cristianismo, el judaísmo y el Islam). Para ellos –y para don Isaac–, la mujer no es más que una fábrica de crías sin mayor utilidad que la de “servir” al marido, abrirse de piernas y practicar las célebres tres kaes (KKK) de los nazis: KINDER, KÜCHE, KIRCHE: niños, cocina, iglesia y nada más. Así, para el cobrizo Isaac, ser “solterona” es ser un semoviente mostrenco que no sirve para nada. En fin, cosas de los medievales.
Pero se va a fregaaaaar... se va a fregaaaaar. Ahorita salta el papá de Lourdes con un “¡Isaac, auquénido de Quispicanchis!” (o de donde sea), y se arma un chongo.
Otra del pobre viejo (el de Humala, no el de Lourdes): dice que Lulú es de “extrema derecha”. Sigue con la terminología de la época del caldo, de antes de la caída del muro de Berlín, de antes de la vaporización del imperio soviético, de antes de que el marxismo, el leninismo, el trotskismo, el maoísmo, Pol Pot, la “Idea Suche” y el “pensamiento Gonzalo” cayeran al basurero de la historia. Pobrecito. Nunca se ha molestado en mirar a su alrededor y ver que los únicos países que prosperan son los que aplican la economía de mercado. Los otros, los izquierdistas, se van ineluctable, inevitable e impajaritablemente a la mismísima mierda. Sin excepciones.
Que recuerden los Humalas la frase célebre de Albert Einstein: El nacionalismo es el sarampión de las naciones. Sólo se da en países inmaduros. Y eso no lo decía cualquier cojudo. Lo dijo Einstein, nada menos. Y ahora, con la inevitable globalización, la palabra ”nacionalismo“ está desapareciendo prácticamente de todos los diccionarios.
Un amigo mío ha conversado largo y tendido con Ollanta y me dice: ”Su problema es el resentimiento social incurable que padece, producto de siglos de complejo de inferioridad, como muchos ‘cobrizos’. Además, no tiene idea de nada en lo que a gobernar se refiere. |