La corrupción no es solamente de los montesinos,las altas cúpulas administrativas y el narcotráfico:no:la corrupción,digo más técnicamente,la \"moral negativa y antisocial\",está en todos los poros de la sociedad peruana.Por ejemplo,en perú ,cada persona vale,no por sus méritos personales,sino por sus relaciones amicales:si usted quiere buscar una colocación en alguna institución,su buena calificación tiene un valor muy relativo:se impone el amigo del jefe o el director;éste convoca,no al que más vale,sino al amigo:aunque el prestigio y la calidad de la institución se vaya al diablo;esto se expresa en los llamados \"cargos de confianza\".Repito:en este país de mierda -con el perdón de la mierda,pues la comparación le es ofensiva- en este país de mierda,cada ciudadano vale,no por sus méritos,sino por sus relaciones amicales .La Cart por ejemplo,trabajando en el banco Wiesse con un haber de diez mil dólares,¡una extranjera!
A esto se agregan el arribismo,las coimas....
El peruano medio,es un ramillete de vicios.Sale al extranjero,a hacer pasar vergüenzas:indisciplinado,jaranero,juerguero,avi
vato,narco,ratero...y encima,gallina.
Las calles de las grandes urbes

andilleros,las calles enrejadas,los microbuses de servicio público,convertidos en discotecas...,los ambulantes,dueños de las calles,y atrevidos.
Ahora viene lo importante:cuál es la causa de este envilecimiento del individuo:el estado parásito:no tiene un programa educativo serio,no hace planificación demográfica,deja la formación del individuo librada a los medios de comunicación privados,no pone orden en sus instituciones,genera en la familia la desesperación y la disgregación familiar.
Y Toledo,precisamente tiene sobre sus hombros esa enorme responsabilidad administrativa y moral:entró alpoder como una rata ambiciosa para lucrarse él y sus allegados.Jamás le interesó la inversión de valores,el perfil del ciudadano del mañana.Toledo no es el estado peruano parásito,pero encabeza a un régimen de turno que lo representa.Mañana,lo encabezará otra rata...Y el peruano medio,adormecido y embotado,sigue apuntando su dedo acusador contra el personaje político,no advirtiendo que al personaje lo hace el estado parásito peruano.