II. POLITICAS ECONOMICAS Y TRANSFORMACION PRODUCTIVA 2.2. EXPANDIR LOS MERCADOS INTERNOS PARA INDUSTRIALIZAR EL PAIS
La economía de la sociedad peruana actual enfrenta problemas estructurales:
a. La desigualdad social, proveniente de la insuficiencia de empleo e ingreso, que crean condiciones precarias de vida de la inmensa mayoría de la población.
b. El patrón de crecimiento primario exportador cuyos límites para auto sostenerse a largo plazo por el efecto de los ciclos de las materias primas forman parte de nuestra experiencia histórica.
c. La articulación sectorial e intersectorial de la producción, y la conectividad espacial son débiles o inexistentes y, en especial la relación entre la industria y el agro de la sierra y de la selva prácticamente no existe.
d. Los mercados internos son reducidos y la participación en los mercados externos es todavía menor frente al potencial del país.
e. La red vial y de infraestructuras que conecte la economía con la geografía y demografía del país es insuficiente para la creación de nuevos mercados internos y la expansión de los existentes.
Estos problemas no se han resuelto con las políticas neoliberales que privilegian la
inversión en los sectores primarios tradicionales, descuidando la ecología, los mercados internos y la producción industrial, agra industrial y agropecuaria.
Por eso debemos terminar con el neoliberalismo excluyente y caduco. Es el viejo sistema que reprimarizó nuestra economía, la dolarizó, el sistema que fracturó socialmente a la Nación, expulsó a sus jóvenes a la emigración y quebró las posibilidades del desarrollo social de nuestra gente.
El sistema que le restó decencia al empleo e hizo precario sus ingresos. Que redujo la autoridad del Estado y debilitó a la Nación al excluir y marginar económica y socialmente a poblaciones enteras de la costa, sierra y selva de los beneficios de un grotesco “chorreo” que nunca llega de las mesas de los ricos.
Y es el sistema que haciéndonos más pobres no sólo económica sino también política y culturalmente, nos insertó a la economía y finanzas internacionales con un rol dependiente y sumiso a los intereses del gran capital transnacional.
Nuestro sueño es transformar esta situación. Devolverle a la Nación peruana y a sus hijos, los sentimientos de autoestima y dignidad de hombres libres.
Nuestro objetivo es transformar su actual patrón primario exportador de crecimiento económico. Crear circuitos productivos desde nuestros recursos naturales hasta su más alto grado de transformación productiva para añadir valor agregado. Usar de la ciencia moderna y la tecnología como factores productivos.
Desconcentrar y descentralizar el aparato productivo mediante la expansión y creación de mercados internos desde sus regiones. Y es el tiempo de abrirnos al mundo desde nuestros propios intereses, integrando socialmente al país y garantizándole la seguridad alimentaria a nuestro pueblo.
Vamos por eso a recuperar el liderazgo de actividades generadoras de valor agregado.
Desarrollaremos nuestros mercados internos y ampliaremos los que tenemos para sostener el crecimiento por largos períodos. Debemos generar puestos de trabajo estables y mejorar la distribución de la riqueza.
Con actividades generadoras de valor agregado liderando el crecimiento y ancladas en mercados internos articulados, se mejorará la posición competitiva de la economía en los mercados internacionales, incrementando el peso de los productos no tradicionales, manufacturados y agroindustriales, en el total de las exportaciones.
Nuestra estrategia de desarrollo se plantea desde adentro y al mismo tiempo hacia fuera y se desarrolla desde el interior pero se abre al mundo.
La globalización trasladó el énfasis de las políticas económicas desde los mercados internos hacia los mercados externos. Por esta razón los neoliberales “condicionan” el futuro del país a la firma del TLC.
Nosotros, los nacionalistas, proponemos aumentar la productividad y la competencia de nuestra economía con el desarrollo de los mercados internos, de los espacios regionales de todo el país con la participación de las empresas peruanas en la industria, en la agroindustria, la pesca, las minas y en el agro, en la transformación de nuestras materias primas hacia la producción de productos acabados en fabricas para hacer crecer nuestros mercados y los de la exportación.
Por eso, junto con las principales organizaciones agrarias y rurales, consideramos indispensable que la representación parlamentaria del próximo congreso decida sobre la conveniencia y procedencia de éste y los otros Tratados de Comercio que involucren el comercio de productos agrícolas y alimentarios, como los suscritos con algunos países asiáticos y de la propia región latinoamericana.
Así como los neoliberales desean exportar nuestros ahorros al exterior, también “condicionan” el futuro del país a la firma del Tratado de libre comercio con los EE.UU.
Dicen adherir a la competencia como palanca del desarrollo, pero olvidan que el objetivo más importante de la competencia es incrementar la productividad y que este objetivo no tiene por qué atarse a las políticas neoliberales de comercio.
El aumento de la productividad mejora el nivel de vida de la población porque incrementa el producto per cápita, baja los costos unitarios de producción y aumenta la capacidad de competir en los mercados internacionales.
Si el aparato productivo no se integra a la geografía y sociedad peruana, sin corredores económicos y circuitos productivos articulados desde los recursos naturales hasta la industrialización final, ningún tratado de libre comercio constituirá una oportunidad de desarrollo a largo plazo. Cuando los mercados internos se expanden, el consiguiente aumento de la especialización incrementa la productividad y acelera el crecimiento. Y esta expansión geográfica del mercado interno hace que la producción crezca orientándose tanto al mercado interno como al externo.
Por eso de nuestro mar, de nuestros campos y de nuestras minas, los recursos naturales deben ser transformados por la mano creadora de los trabajadores peruanos y la iniciativa e impulso de sus emprendedores para ser consumidos o exportados con el valor agregado del trabajo nuestro. Queremos un gran proyecto de desarrollo productivo.
Para ampliar y crear mercados internos se requiere conectar las distintas zonas geográficas y demográficas del país; es decir, se requiere inversiones en infraestructura (puertos, almacenes, carreteras, vías férreas, saneamiento, electricidad y telecomunicaciones y educación) para estimular el surgimiento de nuevas líneas de producción, y aumentar la demanda para la producción existente.
Ésta es una manera efectiva y sostenible de multiplicar el empleo y los ingresos, de
reducir la pobreza, de mejorar la calidad de vida de la población del país, de aumentar la competitividad y, por lo tanto, de iniciar un crecimiento y desarrollo socialmente integrador.
