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Antiguo 03-05-2006, 00:31:29
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Forista calichín
 
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Predeterminado NO A OLLANTA HUMALA

10 RAZONES PARA NO VOTAR POR OLLANTA HUMALA.

1.- Senda de odio. Ollanta Humala viene de una familia, que le ha inculcado el odio por el prójimo. Los padres del candidato Ollanta, le han enseñado a su hijo, el odio de clases, el racial, le han enseñado a ser machista y homofóbico. El candidato a la presidencia por UPP, ha negado que profese actualmente estos odios (la homofobia por ejemplo), pero es claro que los ha profesado alguna vez. Mas como creerle al señor Ollanta Humala que no odia, si a lo largo de toda su campaña, para lograr la presidencia, no ha cesado de antagonizar a la población, entre ricos y pobres, entre blancos y cobrizos, etc. Esos son, sin lugar a dudas, odios de clase y raciales. Y siendo su propuesta política militarista, es claro que tampoco ha descartado el machismo y la homofobia. En suma, el candidato si odia, solo que lo niega convenientemente.

2.- Su pasado lo condena. A Ollanta Humala se le han imputado casos de violaciones de DD.HH. en Madre Mía, Tocache, y vinculaciones con Montesinos, tanto por el levantamiento de Locumba, como por ciertos personajes de su entorno. El candidato a la presidencia por UPP, ha rehuido dar explicaciones a la población y ha evitado dar explicaciones a la prensa. Recordemos aquí, que el dicho popular reza así: “Quien nada debe nada teme”. ¿A que le corre el señor Humala entonces? Simplemente a dar explicaciones. Es innegable el hecho de que ninguna persona esta obligada a demostrar su inocencia, pero el no es cualquier ciudadano, el es un candidato a la presidencia, y ello lo obliga a aclarar esos aspectos turbios de su pasado. No lo ha hecho y todo indica que no lo piensa hacer. En resumen, la persona de Ollanta Humala no es intachable y si bastante cuestionable.

3.- Como recién llegado. El señor Ollanta Humala es un político improvisado. No tiene experiencia política previa, lo cual lo hace sujeto de posibles manipulaciones, no solo por parte de los viejos lobos de la política peruana,, sino también, por parte de la mafia ya existente. Tampoco tiene experiencia alguna en el ejercicio de cargos de servicio público, lo cual lo hace inadecuado para el rol al cual postula. ¿Alguien aquí, confiaría la administración de su negocio, a un completo improvisado? Como verán, ser el nuevito de la política no es precisamente una ventaja o un merito. Desde la década de los ochenta, en el Perú, se vienen eligiendo como presidentes, a sujetos improvisados, que solo han llevado al país a la debacle. Alan García era, en el 85, prácticamente fue un improvisado (había sido, previamente, un diputado mediocre); Fujimori en el 90, era otro improvisado y se largo al Japón, dejando al país en recesión (después de ser un dictador por 8 años y convertirse, en uno de los 10 gobernantes mas corruptos del mundo, en el ultimo cuarto del siglo 20); Toledo era otro improvisado y nos consta que ha sido un presidente mediocre. Y con estos antecedentes históricos, ¿alguien quiere volver a elegir a un candidato improvisado?

4.- No hay nada nuevo bajo el sol. El señor Ollanta Humala es un oportunista. Se presenta como el candidato antisistema, como el candidato contrario a las políticas tradicionales y sin embargo, se comporta como todo un político tradicional. El señor Ollanta Humala no ha participado nunca del quehacer político nacional, pero se valió de la campaña política de su hermano Antauro, quien venia haciendo proselitismo hace cuatro años, mientras el vivía cómodamente en el extranjero. Cuando su partido, el Nacionalista, no pudo inscribirse, para estas elecciones del 2006, no tuvo ningún rubor en aliarse con un partido tradicional, el UPP, partido al cual el país le debe, la mayor cantidad de tránsfugas en la historia del congreso. Y por si esto no bastara, los trascendidos apuntan a que este señor Humala, quiere pactar con las fuerzas políticas que no pasen a la segunda vuelta. Y eso que es antisistema y contrario a las políticas tradicionales.

5.- El soldadito de plomo. El señor Ollanta Humala como buen militar, tiene una visión militarista de la realidad. Ello se desprende de las declaraciones vertidas durante su campaña, que apuntan al restablecimiento del servicio militar obligatorio, de tan ingrata recordación en nuestro país. Peor aún, dicho señor declaro, alguna vez, que le gustaría mantener una guardia militar ¡en el parlamento! En otras palabras, este señor no es un demócrata, se cree que la sociedad es su cuartel. No cabe duda alguna de que si llega al poder, impondrá sus puntos de vista, a toda la población, olvidándose de concertaciones y consensos. El señor Ollanta Humala piensa retrotraer la política nacional, a 200 años atrás, época en la cual, el jefe de estado imponía su voluntad y el libre disenso era penalizado.

6.- Fascio da combattimento. El nacionalismo del señor Ollanta Humala no es el mismo nacionalismo romántico, que llevo, en el siglo XIX, a Inglaterra y Francia, al desarrollo político y económico. Tampoco es el mismo nacionalismo romántico que llevo a catalanes y a escoceses, a rescatar, durante el siglo XIX, sus moribundas identidades nacionales. Mucho menos es el romanticismo idealista, que llevo a los comisionados que redactaron nuestra actual carta de derechos humanos, la de San Francisco, a declarar como derecho humano, el derecho a la nacionalidad. No para nada, el nacionalismo del señor Humala, candidato presidencial de UPP, es más bien del tipo fascista italiano o nazi alemán, es decir, excluyente, xenofóbico, discriminador y nada democrático. Esta última, es la ideología del “partido” etnocacerista, de la familia Humala, esta última es la visión con la cual, el señor Ollanta Humala no ha hecho ningún deslinde.

7.- Se repite la misma historia. El candidato de UPP a la presidencia del Perú, el señor Ollanta Humala, no cuenta con un grupo político organizado que lo respalde, por lo tanto, si asume el poder, no tendrá la capacidad de cubrir la administración del estado, creando un vació de poder. En esta circunstancia, en el mejor de los casos, se vera precisado: o a pactar con los grupos políticos tradicionales, y comportarse así como un político tradicional mas, o a buscar apoyo en el ejercito, como lo hizo Fujimori, quien tampoco contaba con una organización política que lo respaldara. Más aún, los vacíos que no cubran sus allegados, serán copados por la corrupción, tal como le sucedió a Fujimori. En el peor de los casos, dará un golpe de estado y gobernara como dictador, tal como lo hizo Fujimori. Todo ello ira en prejuicio de nuestra endeble democracia.

8.- Misterios sin resolver. El plan de gobierno presentado por el partido UPP, no solo es incongruente, también es incoherente. El plan Ollanta/UPP es incongruente, por que las políticas que propone, de subsidios y estatizaciones, ya se aplicaron antes en Latinoamérica, y han fracasado estrepitosamente. Resulta insensato entonces, volver sobre los mismos tropezones del pasado, más sin embargo, eso es lo que propone el plan de gobierno humalista, ¿es que acaso el pasado no les ha enseñado nada? Por otro lado, el plan Ollanta/UPP es incoherente, por que no da luces de cómo incrementar el presupuesto del estado, pero si habla de ingentes gastos en agricultura, en nacionalizaciones, etc. El candidato upepista ha ofrecido inyectar millones al sector agrario y nacionalizar empresas estratégicas. Más nadie explica de donde se pretende sacar la plata, para los mentados proyectos agrícolas o para pagar a los propietarios de las empresas nacionalizadas. La pregunta del millón: ¿el dinero saldrá de la maquinita, del aumento tributario, incurriendo en el déficit fiscal o con el endeudamiento del estado? La Hora Macabra, la Dimensión Desconocida.

9.- Despotismo nada ilustrado. El señor Ollanta Humala no es un candidato demócrata. Su participación en las elecciones, obedece, exclusivamente, a su intención de acceder al poder, para desde allí, imponernos a todos los peruanos, un gobierno autoritario y hasta dictatorial. Su visión militarista y sus declaraciones antisistema, vertidas durante su campaña, apuntan a que el candidato a la presidencia por UPP, pretende acabar con el estado de derecho. Su confesa admiración por dictadores como Velasco Alvarado, Hugo Chávez y Fidel Castro, solo confirman tamaña posibilidad. El señor Ollanta Humala se ha confesado seguidor de la “mano dura”, es decir, de imponernos su voluntad, sin concertación, sin consensos, sin libertades, sin democracia.


10.- Confiar o no confiar. El señor Ollanta Humala no es una persona que inspire confianza. Siendo el candidato del “nacionalismo”, su campaña presidencial es aparentemente financiada por el gobierno venezolano, ¡un gobierno extranjero! Más aún, el candidato del nacionalismo se hizo el de la vista gorda, cuando el dictador venezolano Hugo Chávez interfirió, descaradamente, en asuntos exclusivamente propios de la política peruana, violando así, las más elementales reglas del derecho internacional. ¿Ese es el tipo de nacionalismo que defiende el señor Ollanta Humala?, con ese ejemplo, ¿el señor Ollanta Humala se llena la boca para llamar vendidos, a otros candidatos a la presidencia? Por si esto no fuera poco, el entorno del señor Ollanta Humala, desde sus vicepresidentes a muchos de los candidatos de UPP al parlamento, son gentes involucradas en múltiples procesos judiciales, de diversa índole, desde el acoso sexual a la corrupción. Y si a ello le agregamos, que el señor Ollanta Humala ha demostrado, en reiteradas ocasiones, ser un incapaz, pues no ha sabido controlar las tropelías y desmanes de su “partido” y de su familia, al extremo de tener que hacer deslindes y pedir disculpas, a cada instante, durante toda su campaña electoral. Es decir, resulto ser otro pelele como Toledo, a quien sus gentes le pasaban por encima, y el como si nada. ¿Y así pretende ejercer el poder con “mano dura”? Por lo visto, en el mejor de los casos, solo tendremos otro Alejandro Toledo.

EFIHO SAN MARCOS.
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